Jesús y la Riqueza- 1ra. Parte

dinero2jesus1Jesús y la Riquezas

Enseñanzas de Jesús acerca del dinero y la riqueza.

Dios está interesado en instruirte y hacerte comprender sobre la riqueza, por lo tanto iniciaremos en Israel. Durante la época helenística, se formaron grandes latifundios y esto fue causa de que muchas personas quedaran desplazadas o fueran absorbidas por las grandes fincas de carácter feudal de ese tiempo. Este proceso se acentuó durante el reinado de Herodes y empezó a producir un abismo cada vez mayor entre ricos y pobres. Ese fue un período de grandes injusticias cometidas por la clase adinerada de esa época, la cual se aprovechaba de las necesidades de los más desvalidos, otorgado préstamos a intereses usureros que terminaban en la ruina total del deudor, quien en muchos casos debía darse él mismo como esclavo para poder pagar sus deudas, y muchas otras prácticas poco éticas, que se han traslado hasta nuestros tiempos.

En este ambiente social hace su aparición Jesús, con la misión de entregar su mensaje renovador que terminaría por cambiar la “Ley del Talión” imperante, por su mensaje de amor al prójimo: “No hagas a otros lo que no deseas que hagan contigo”.

En los escritos podemos observar que las palabras de Jesús contienen muchas afirmaciones de crítica sobre la riqueza y las posesiones materiales. La parábola del rico y Lázaro, del labrador rico, del joven rico y muchas otras, producen la impresión de que Jesús era opuesto a los ricos y favorecía sólo a los pobres. La cual no lo es.

Quiero decirte que la mayoría de los intérpretes de la Biblia no creen que Jesús condenara las riquezas ni a los ricos como tales, sino que únicamente condenaba el apego desmedido a la riqueza y que las personas se olvidaran de todo principio ético y moral.

Jesús se expresaba mediante parábolas (comparaciones) para que las personas de aquella época entendiesen mejor sus enseñanzas, pero sus palabras terminaron siendo traducidas e interpretadas al pie de la letra por los predicadores de los siglos siguientes hasta nuestros días (y no comprendidas como era el deseo del Señor).

Aunque los símbolos hoy hayan cambiado y varíen de una cultura a otra (Prevalece ese concepto erróneo hacia los ricos, Quiero decirle que los ricos también trabajan, se esfuerzan y no malgastan tanto el dinero como lo hacen la mayoría de la gente pobre, ejemplo: Bebidas alcohólicas, cigarrillos, drogas, fiestas, ropa de marcas y muchas otras cosas más. Los ricos también tienen fueron hechos por Dios y Dios los ama al igual que a los que no son ricos. Leer el libro de Proverbios ayudará a tener un concepto mejor de lo que tratamos de explicarte.

Después de todo… dice la Biblia que Jesús se hizo pobre siendo rico para que tú siendo pobre fueras Rico)

Analizando la famosa parábola del joven rico, que acude a Jesús queriendo hacerse discípulo suyo, creyendo que él es digno porque ha guardado la ley, vemos que Jesús no le discute acerca de sus méritos pasados, ya que por sus enseñanzas podemos ver que es casi imposible observar integralmente la Ley. El joven había observado la letra de la Ley, pero Jesús le insta a observar lo más importante: el espíritu de la Ley: “Si quieres ser perfecto, vende lo que tienes y dáselo a los pobres y tendrás tesoro en el cielo, y ven y sígueme.” Mira ahora…

Jesús no le dijo que se hiciera pobre sino que si quería tener tesoros en el cielo hiciera lo que él le decía. Jesús no le dijo que si hacía eso entraría al reino de los cielos, tampoco que no entraría. Y entonces, Jesús dijo a sus discípulos: “De cierto os digo, que difícilmente entrará un rico en el reino de los cielos. Y aún os digo, que más fácil es que un camello entre por el ojo de la aguja, que un rico en el reino de los cielos.” (Mt 19,21-24).

Esto no lo dijo por ser rico una persona rica, sino por el apego al dinero y eso si es pecado según las enseñanzas bíblicas.

Para el joven rico, obedecer perfectamente al espíritu de la ley suponía renunciar a la riqueza, pero esa riqueza era precisamente lo que le había permitido observar los preceptos rituales de la ley, y no sólo le había dado un puesto en la sociedad, sino que además, constituía ésta su propia identidad o sea que amaba más el dinero que toda las cosas.

La explicación más interesante del sentido literal de la frase final de la parábola se refiere a la dificultad del paso de un camello por el ojo de la aguja. En la ciudad de Jerusalén, en aquellos tiempos, existía una ley que prohibía, la entrada de camellos cargados con mercaderías después de la puesta del sol. Las puertas de la ciudad eran cerradas y solamente era posible ingresar a ella a través de unos pórticos laterales, mucha más pequeña y de baja altura, llamados “ojos de la aguja”.

el camelloLos mercaderes que deseaban ingresar después del ocaso con sus camellos, debían lograr que los animales se arrodillaran y se arrastraran para poder pasar bajo los portales. Si estaban cargados no podían arrodillarse y, por lo tanto, debían dejar la carga del lado de afuera, de la misma manera que los mortales debemos despojarnos de los bienes materiales cuando abandonemos esta vida.

Se generaliza a menudo esta respuesta que Jesús dio al joven, como si se tratara de un mandato general dado a todos los cristianos. Pero esta interpretación podría ser inexacta. El mandamiento fue una directriz dada a este joven, arrogante (como también a todos los seres de la tierra hasta hoy) a causa de su riqueza, porque Jesús detectó que era la riqueza, precisamente, la fuente de su confianza (y donde estaba puesto su corazón y no en el Todopoderoso como es lo que él quería que todos los humanos pongan su amor en Él primero y después en todo lo demás).

IMPORTANTE: SI QUIERES CONOCER MÁS SOBRE ESTE TEMA ESCRÍBENOS Y TE MANDAREMOS EL LIBRO GRATIS Jesús y las Riquezas donde esta porción solo representa dos páginas del contenido del libro. De seguro cambiará tu forma de penzar y de actuar

Escribenos a este email: panamae77@gmail.com Solicitando este libro y gustosamente lo haremos.

Juan Quintero

Director de http://www.panamae.com