NO TE DEJES ENGAÑAR MAS

Es común ver y escuchar entre los hermanos Temerosos de Dios, lo siguiente: Dios me habló, Dios me dijo. Es bonito escuchar eso, pero realmente sabes ¿Cuál de estos te hablo: dios o Dios? Quiero que sepas que hay una gran diferencia entre ambos muy abismal, distinguir quién es el que habla es decisión nuestra. Te mostraremos como se diferencia esas voces para que no te engañen más.
La historia que te contaré es real. Le llamo: NO TODO LO QUE BRILLA ES ORO y te darás cuenta al leer este relato.
Hace unos mese veía danzar en los atrios del altar de la iglesia donde asisto a un joven de tez trigueña, llamaba la atención a todos los asistentes que éramos muchos, siempre asistía aseado, perfumado y muy saludador y con una sonrisa contagiosa en su boca. Pero hace unos días dicho joven escaló el puente las Américas en la ciudad de Panamá subiéndose al punto más alto de dicho puente, y gritaba: dios me dice que me tire que él me tomará en sus brazos. Llegaron entonces las autoridades y las cámaras televisivas del país, mientras los estamentos de seguridad conversaban con el joven para persuadirlo que no hiciera eso, él continuaba gritando: dios quiere que me lance porque él me sostendrá. Hoy está muerto.
Qué quiero decirte que aunque asistas a la iglesia, dances como lo hacía ese joven, llores en el altar, o hasta recibas un milagro de parte del verdadero Dios, no estás exento de escuchar la voz del otro dios como le llamo, el padre de la mentira, quien vino a engañar y amatar, como sucedió con el joven de esta historia. ¿Sabes el nombre del otro dios? Si se te olvidó aquí te lo recordaremos, su nombre es Satanás, el diablo, serpiente antigua, Lucifer, Belcebú, los nombres que utilices representa al mismo que fue echado a la tierra por el Todopoderoso por querer usurpar el trono de la gracia.
Nadie puede robarle a Dios lo que le pertenece, pero somos nosotros los que le damos cabida al enemigo de Dios o sea al de esta tierra, al otro dios como le llamo, a que entre y destruya lo que él no hizo o se a ti y a mí tal como sucedió a ese joven.
La falta de santidad, es la causa primordial de escuchar al otro dios y no al Dios de Israel. La forma hipócrita de dirigirnos al Señor trae consecuencias funestas en nuestra relación y comunión con él. La arrogancia de nuestra alma hace más factible a los ojos y mentes pecar en gran manera y después le preguntamos a Dios: por qué nos suceden estas o aquellas cosas. Hay muchos versículos bíblicos que respaldan lo dicho aquí, lo que sucede que no nos gusta leer la Biblia y preferimos que otro la interprete por nosotros.
Quiero decirte la salvación es individual, y no colectiva. Aunque asistas a una iglesia si continúas pecando te irás al infierno al igual que cualquier católico. Dios quiere que todos nos salvemos para gozar de la vida eterna sin embargo, somos nosotros los que tenemos la potestad dada por el Dios de Israel para salir de la oscuridad y tinieblas a su luz admirable. Si este es tu caso, entonces oremos junto porque tú vida es importante para Dios y no para el otro dios. Repite inmediatamente:
Padre Celestial he pecado contra ti y contra el cielo perdóname y me arrepiento desde el fondo de mi alma, espíritu y conciencia de todos esos pecados incluyendo los que no me vienen a la mente, sana mi alma, mi espíritu, mi mente porque solo así podré verte cuando tú vengas o me mandes a buscar. Gracias Señor, ahora que has enderezado mis caminos, llamándome hijo del altísimo, nación santa, purificada por la sangre de Cristo para tu gloria, en el nombre de Jesús te pido que seas conmigo. Amén
Ahora te mostraré como alejarse del otro dios no es un atajo es Palabra del único que te permite respirar hasta hoy, su nombre: EL YO SOY, el que nadie ha visto, pero todos cuando lo buscamos sentimos su misericordia que es nueva cada mañana y desde la eternidad hasta la eternidad, el que nos guarda bajo su abrigo y envía respiro y liberación para cada una de nuestras necesidades. El Dios de Israel el que nos dio vida, no necesita de nuestra ayuda, él sigue siendo soberano y continúa sentado en su trono. Como vez si tu alma peca deliberadamente tu cuerpo hace lo mismo, si no llenas tu alma de palabra de vida o sea la Biblia estarás a merced del otro dios, así que tuya es la decisión de que tu alma peque o no. No ensucies más con malos hábitos el Templo del Espíritu Santo que eres tú. Háblale a tu alma dile: Tú le perteneces al Dios de Israel. Tú eres santa alma mía, en ti Jesús se gloria mi alma, como no he de adorarte y bendecirte desde lo profundo de mi alma Jesús si tú moriste por ella para que no pecara tanto. Alma mía bendice al Dios de Israel porque él es Santo, santo y muy santo.
Cuando tengas fe para hacer esto, entonces se alejará el enemigo de Dios de tu alma y comenzarás a ser libre y te sentirás contento, lleno de gozo y en paz contigo mismo:
– Salmo 27: 1 — Salmo 118: 8 — Juan 15: 16 – Filipenses 1: 6 — 1 Juan 4: 2-3 – 3 Juan11
– 1 Corintios 5: 11 – Juan 3:17
Por último quiero decirte que el Todopoderoso te ama tanto que hasta mandó a su Hijo a que te rescatara del pecado, de la pobreza espiritual para ofrecerte las riquezas escondidas que el Señor tiene para cada uno de sus escogidos, Solo tienes que creerle y su gracia vuelve a desarrollarse con libertad en ti.
Juan Quintero /Transformando todo tu ser para la gloria, honra y honor en el nombre de Jesús,

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