AMOR Y NEGOCIOS

EL AMOR y LOS NEGOCIOS
Por Juan Quintero / http://www.panamae.com

Cuando el amor se condiciona

Cuando el amor se condiciona

Desde el siglo pasado hasta nuestros días muchos hogares se han iniciado en los trabajos, iniciando con una mirada, luego una sonrisa y después todo lo que sigue que usted debe saber, sin embargo, la mayoría de esas relaciones tormentosas por lo general no han tenido un buen resultado, terminando más del 80% en divorcios.
Lo que empieza mal termina mal, es lo que dicen algunos pensadores, sin embargo, creo que se necesita más que atracción para cimentar un hogar, lo mismo sucede con el negocio, se requiere pasión, entrega y dedicación para que el negocio crezca, se fortalezca y de frutos. Cuando estos dos amores tormentosos se mezclan, el placer entre ambos dicha combinación resulta en dividendos adversos dando como resultado perdidas en el negocio y por ende claro está en las relaciones amorosas.
Muchos son los resultados en estos casos. Testimonios de personas que han mezclado el negocio con el placer dicen: Perdí el negocio y perdí la mujer. Otros llegaron a decir: El peor negocio de mi vida fue haber mezclado mi negocio con el placer. Estos son solamente dos testimonios de lo que ocurre cuando la relación se cimenta en el placer y no en un dulce y cálido amor real hasta que la muerte los separe.
Esto no es amor es interés Cuidado!!

Esto no es amor es interés Cuidado!!

La relación entre vida y negocios es cada día más grande. El hilo que une uno del otro, cada día se hace más corto. Al dejar el amor de un lado, esos hilos comienzan a trastocar el ambiente tanto del negocio como de la propia vida. Comienzan aparecer los rasgos de cansancio y de frustraciones, donde los fracasos se hacen más frecuentes hasta deteriorar tanto los negocios como la propia vida. Mirar adelante es mirar al amor, es decirle si a las esperanzas, es decirle a la vida te amo. Es pensar con un futuro pleno, es acariciar el amor. Dios es amor, y el que se somete al amor el éxito le sonríe como agua cristalina de un manantial, afectando positivamente tanto los negocios como la propia vida de cada miembro de la empresa incluyendo a los que ni siquiera trabajan en ella: la familia de cada uno de ellos.
El amor se confunde a menudo con un ambiente romántico o un ser romántico, a veces surte efecto, pero los resultados no siempre reflejan el verdadero amor, convirtiéndose con frecuencia en acoso sexual y hasta adulterio. El desorden aplicado por movimientos anormales en los negocios siempre determina el grado de frustraciones en las vidas de los que dicen conocer el amor. Confundiendo por lo general en verdadero significado del amor. El traspasar los límites de las relaciones de trabajo, por lo general trae resultados en contra del amor de Dios, deteriorándose tanto el negocio, la familia y la vida de los que practican el desamor. El amor es sagrado, al igual que Dios es sagrado.
El amor nunca se debe confundir con lo mundano del ambiente y la perversidad del corazón. El amor no es engañoso por el contrario es benigno y produce felicidad. El amor es responsable y respetuoso. La no existencia de uno de ellos provoca daños tanto al negocio como a la vida de sus practicantes. Los resultados se han podido observar hasta en las empresas más prestigiosas del mundo incluyendo a los gobiernos de países llamados de los ochos, incluyendo a las naciones unidas donde su deterioro moral se hace cada día más grande.
El amor no debe confundirse con cariño ni aprecio, estos últimos son sustitutos de la inmoralidad frecuente entre los apasionados del ambiente corrompido en que sus mentes reprobadas caminan y circulan.
“El amor es tan fuerte como la muerte, no puede deteriorarse con el tiempo ni con un desastre, ni puede comprarse por ningún precio porque se da y se recibe libremente. Se debe aceptar como un regalo de Dios y disfrutarlo dentro de los parámetros y reglas establecidas por él” (comentario bíblico tomado de la Biblia Diario Vivir. Pág. 907- 8:6,7)
“Ser amado es la motivación más poderosa en el mundo. Nuestra capacidad de amar con frecuencia la modela nuestra experiencia de amar. Por lo general amamos a otros en la medida en que nos aman. Algunas de las más grandes declaraciones acerca de la naturaleza del amor de Dios la escribió un hombre que experimentó el amor de Dios en una forma muy particular. Juan (que significa muy amado de Dios), discípulo de Jesús, expresó su relación con el Hijo de Dios, autodenominándose: El discípulo amado de Dios. (Juan 21:20)” (Tomado del comentario bíblico de la Biblia Diario Vivir- versión Reina Valera 1960. Pág. 1450- Juan)
Si nunca le has dicho te amo, a alguien, es porque el amor por ti mismo es bajo, ya que nadie puede decirle a otro que lo ama, sino se ama primero él, y no puede haber amor si no hay amor de Cristo fluyendo en ti.
Alégrate, porque hoy es el día que el verdadero amor comenzará a fluir en ti:
Dile a Dios: Jesús te necesito, te pido perdón por mis pecados, me arrepiento de todos ellos, inscribe mi nombre en el libro de tu amor y prosperidad. Sana mis heridas y enséñame a vivir en armonía, muéstrame una iglesia donde se predique el evangelio completo. Gracias Jesús, porque a partir de hoy mi vida cambiará, esas ideas negativas desaparecieron de mi vida. Quiero vivir, quiero ser feliz, quiero hacer tu voluntad. Gracias Señor.

Santidad y fe

Santidad y Fe, dos cosas de la que poco se habla en nuestros días

El siglo 21 se ha caracterizado por la rapidez en que queremos las cosas.
Queremos hijos rápidos, queremos dinero rápido, comemos rápido, manejamos rápido, queremos un apartamento o casa rápido, nuestros hijos quieren ropa de marca rápido, nuestras esposas quieren vestirse a la ultima moda rápido…en fin…todo lo queremos rápido, y hasta más rápido. Esta es la característica principal de los primeros años del siglo XXI, pero hay algo que no buscamos con rapidez sino que nos alejamos con rapidez y es de Jesús, el que murió por ti, por mí y por todo el mundo. Jesús, El que hasta este momento tiene sus manos extendidas para que con rapidez corramos hacia él porque nos ama mucho más de lo que tú te amas actualmente. Hay un dicho muy popular: “No podemos dar nada, que no este primero en nosotros. Entre esas cosas están: el amor, el dar a otro, sacrificarnos por otro…, pero sobre todo compartir de Cristo en nuestras vidas.

Este tétrico panorama de nuestros días se debe a dos cosas: UNO: la falta de Fe de los hombres y mujeres de este tiempo y DOS, la falta de vivir en Santidad ante los ojos de Dios. Sin FE… es imposible agradar a Dios y sin Santidad… no se entra al reino de los cielos, y agrego: No se verá al Creador de los cielos y la tierra.

De seguro te preguntarás: ¿Cuál es el génesis de este asunto? Vallamos entonces a la palabra de Dios y descubramos lo que dice las escrituras inspiradas por Dios:
1.La falta de conocimiento de la palabra de Dios (Deuteronomio 11:18 y 30:14)
2.La falta de amor a Dios (Juan 14: 24, 25)
3.La falta de perdón entre nosotros mismos (Mateo 6: 14, 15)
4.La paga del pecado es muerte (Romano 6: 23)
5.La forma como nos presentamos a Dios (2 Timoteo 2:15,16)

Estos cinco puntos son las bases fundamentales del fracaso, de los errores y la forma ineficiente de conducirnos ante los ojos de Dios. La Biblia dice: “Lo que se ve, es producto de lo que no se ve” lo que significa que la forma de conducir nuestras vidas diariamente esta siendo manejada por lo que está dentro de nuestro corazón (De la abundancia del corazón habla la boca, dice la Biblia) Hay otras cosas que no se puede ver pero siempre está infectada de malos pensamientos, deseos, acciones y aptitudes, como lo son: El alma, el espíritu, la conciencia, la subconciencia… nadie la puede tocar, no se puede operar…pero están allí…infectándose de nuestras acciones y actitudes diariamente.
Todo este cúmulo de acciones, aptitudes y actitudes nos aleja de la Fe y la Santidad que Jesús quiere que tengamos cada uno de los habitantes de esta tierra ante los ojo del Todopoderoso. Quiero decirte: Jesús todavía está sentado a la derecha del Padre, como nuestro abogado en el cielo. Somos nosotros los que no sabemos acercarnos al Trono de la Gracia como Dios nos los ha mostrado en su palabra: La Biblia.

De seguro te estarás preguntando: ¿Quién tiene la culpa de que eso ocurra? En primer lugar TÚ, porque Dios te ha dado el poder para conocer su palabra y tú te haz alejado de ella por no leer, estudiar y meditar en ella. Eres tú, el que te irás al infierno, la Biblia dice: “Por desconocimiento padece mi pueblo”, además dice: “El pecado de los padres los hijos los heredan hasta la tercera y cuarta generación”
En segundo lugar, los que enseñan la palabra de Dios, osean los que se hacen llamar pastores, sacerdotes, reverendos, obispos, monseñores, ministros y hasta apóstoles. Estos últimos prefieren las añadiduras (Riquezas materiales, auto, casa, viajes, trabajo, salud financiera) que enseñar al pueblo “Buscar el reino de Dios y su justicia” la cual significa enseñar Santidad y Fe. Desglosemos un poco el significado de Fe, primeramente
1.Fe significa confianza en Dios
2.Fe significa obedecer a Dios y a su palabra
3.Fe significa Temor a Dios
4.Fe significa arrepentirse diariamente de los pecados cometidos para así, acercarnos al trono de la gracia, demostrando así que somos una nueva criatura
5.Fe significa aceptar a Cristo y al Espíritu Santo como Dios y que estos son uno con el Eterno Señor Todopoderoso, creador de los cielos y la tierra

Ahora escudriñemos lo que es Santidad:
1.Santidad significa consagrado a Dios
2.Santidad significa apartado por y para Dios
3.Santidad significa dedicado para Dios

Estas tres cosas es por la cual tu respiras hasta hoy y por la cual Dios te dio la vida. Tú necesitas ser santo como Dios es Santo y sólo así lograrás ver a Dios, de lo contrario irás al infierno y conocerás el lago de fuego donde estará el diablo y satanás y muchos de tus amistades que hoy se jactan de ser poderosos pecadores (Si quieres leer más sobre esto te invito a leer Levítico 20:7, Juan 7: 14, Hebreos 2:11

Por Juan Quintero
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